22 años de trabajo para proteger la biodiversidad de Bolivia

El 12 de agosto de 1996 es una fecha fundamental para la historia de Asociación Armonía, pues es en esta fecha que un grupo de amantes de la naturaleza, particularmente apasionados observadores de las aves, deciden registrar formalmente la concepción de la primera asociación de observadores de aves en Bolivia.

 

Dos años más tarde, bajo el liderazgo de Alan Hesse, esta asociación se convierte en la primera agrupación civil que asume la responsabilidad de implementar el primer proyecto de conservación e investigación para evaluar la situación y mejorar el estado de conservación de la Paraba Barba Azul (Ara glaucogularis), que en ese momento era la especie de ave que se encontraba en mayor riesgo de extinción en Bolivia.

Paraba Barba Azul (Glaucogularis ara) (Foto: Gerrit Vyn)

La concepción de Armonía se da gracias a la voluntad de un grupo de personas que decidieron formar la primera asociación de observadores de aves en Bolivia. Su nacimiento tiene lugar cuando se consolida y estructura como una organización bajo el liderazgo de Bennett Hennessey y Sebastian Herzog.

El cambio de siglo también trajo cambios para esta asociación. A. Bennett Hennessey y Sebastian K. Herzog asumen las riendas de Asociación Armonía, y con la ayuda del único socio que Armonía tenía en ese momento (BirdLife International), Armonía se establece como una de las primeras ONGs conservacionistas fundadas en Bolivia, y se propone como misión evitar extinciones de aves en todo el territorio nacional. A lo largo de los siguientes 16 años Armonía ha implementado proyectos y programas de conservación e investigación para básicamente todas las especies amenazadas que existen en Bolivia, y concentrando esfuerzos para evitar la extinción de aquellas especies en mayor riesgo de extinción como la Paraba Barba Azul, la Paraba Frente Roja (Ara rubrogenys), el Pilisto o Pava Copete de Piedra (Pauxi unicornis), la Remolinera Real (Cinclodes aricomae), la Monterita Cochabambina (Poospiza garleppi), la Palkachupa (Phibalura boliviana), el Tororoi de Riberalta (Hylopezus auricularis) y otras especies.

Pilisto o Pava Copete de Piedra (Pauxi unicornis) (Foto: Juan Carlos Atienza)

“En conservación de la naturaleza, los resultados se pueden ver en décadas” – Bennett Hennessey

Hoy podemos orgullosamente hablar de varios logros alcanzados por Armonía. Entre estos el más notable fue lograr revertir la tendencia poblacional negativa que experimentaba la Paraba Barba Azul. Desde el año 2005, 76 pichones de esta especie han sido criados en nuestros nidos artificiales y hemos evitado la matanza de al menos 6000 parabas gracias a nuestro programa de plumas artificiales. Además, varios sitios clave de reproducción y alimentación de esta especie, que no está protegida por el Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP), son resguardados por Armonía. Todo este esfuerzo se ve reflejado en el resultado del primer estudio poblacional de esta especie que Armonía realizo y que indica que al menos 450 individuos se encuentran en vida silvestre y que la población se encuentra incrementando.

Armonía tiene varias líneas de trabajo: (1) la educación y sensibilización, (2) el desarrollo sostenible de gente local que viven en los sitios prioritarios para la sobrevivencia de las especies de aves más amenazadas, (3) el fortalecimiento del trabajo de algunas áreas protegidas, (4) la restauración de la vegetación nativa y el (5) manejo de reservas privadas para proteger las especies amenazadas que no se encuentran protegidas por el SNAP.

Rodrigo Soria-Auza (Director ejecutivo de Armonía), Gustavo D. Marino (Aves Argentina – coord. Alianza del Pastizal for Argentina), Iris Banda (Pronatura Noreste – Mexico), Wendy Willis (Subdirectora de Programas Internacionales de American Bird Conservancy), Ivonne Borunda Carrillo (ganadera Chihuahua, México) and Alberto Rautenberg (ganadero Alianza del Pastizal, Paraguay) en la Reserva Natural Barba Azul observando parabas Barba Azul llegando a su dormidero. (Foto: Marton Hardy)

Hoy Armonía cumple 22 años y los logros que ha alcanzado en la conservación de la biodiversidad de Bolivia es gracias al esfuerzo de todas las personas que son parte de esta institución boliviana y de aquellas que en el pasado formaron parte de Armonía. Como director ejecutivo de Armonía no podría estar más orgulloso y agradecido con el compromiso profesional y personal de todos y cada uno de los miembros de la familia Armonía. Tengo la dicha de formar parte de esta institución boliviana en la que respetamos la opinión personal política y religiosa de todos sus miembros y motivamos una comunicación respetuosa tanto dentro como fuera de esta familia. Invito a todos a celebrar esta fecha especial y a compartir sus buenos deseos con esta querida institución que ya es parte de la Historia de Bolivia.

Rodrigo Soria Auza

Nuestro agradecimiento a todas las personas que trabajaron y trabajan en Armonía, al igual que a los socios y donantes que apoyan la noble causa de la conservación de aves en Bolivia.

 

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