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Imagen de portada: Bolivia cuenta con una amplia gama de ecosistemas y regiones ecológicas en su territorio.

En el marco del Día Internacional para la Protección de la Naturaleza, el biólogo Diego A. Peñaranda ofreció una entrevista en la que abordó temas fundamentales relacionados con la biodiversidad en Bolivia y la relevancia de las Áreas clave para la biodiversidad (Key Biodiversity Areas “KBA”) en la preservación de esta riqueza natural.

La biodiversidad o diversidad biológica, según Peñaranda, es un concepto que engloba la variedad de formas de vida presentes en la naturaleza, incluyendo la diversidad de especies, la variabilidad genética dentro de cada especie e incluso la variabilidad de ecosistemas. En el contexto boliviano, este concepto cobra especial importancia debido a que el país alberga muchas especies que son fundamentales para la agricultura y la subsistencia de las comunidades locales, como, por ejemplo, las diversas variedades de papa, que son la base de nuestra alimentación y fuente de ingresos para muchas comunidades.

Bolivia se encuentra en una posición geográfica privilegiada, que le permite incluir una amplia gama de ecosistemas y regiones ecológicas en su territorio, desde las montañas y el altiplano hasta la Amazonía, pasando por los valles interandinos, el Chaco y la Chiquitanía. Esto coloca a Bolivia entre los 20 países más biodiversos del mundo, con 5.896 especies de flora, fauna, invertebrados y hongos catalogadas y evaluadas, de acuerdo con la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), una cifra que, además, está en proceso de actualización.

Sin embargo, la biodiversidad enfrenta diversas y serias amenazas. Según el Coordinador del Programa KBA de la Asociación Armonía, Peñaranda, factores como el cambio del uso del suelo, la pérdida de hábitat principalmente por deforestación, la contaminación, los incendios, la introducción de especies exóticas y los cambios en el clima representan serios riesgos para muchas especies y sus hábitats. Actualmente, la UICN clasifica 63 especies en Bolivia como críticamente amenazadas, 145 como amenazadas y 270 como vulnerables. Además, otras 160 especies están catalogadas como casi amenazadas. En otras palabras, 1 de cada 10 especies de flora y fauna conocidas en Bolivia enfrentan en alguna medida la posibilidad de extinguirse.

Las Áreas Clave para la Biodiversidad “KBA” juegan un papel crítico en la protección de la diversidad biológica. Estas áreas son identificadas de manera científica como los sitios más importantes para asegurar la sobrevivencia de las especies de flora y fauna nativas a largo plazo. Son complementarias a las áreas protegidas u otras formas de conservación en el país y permiten, fundamentalmente, la coexistencia entre las especies y las actividades de las comunidades locales y los pueblos indígenas. Además, una vez que son identificadas, las KBA están disponibles en línea para que los gobiernos, las empresas privadas, los grandes bancos y financiadores de proyectos conozcan su ubicación y tomen medidas para evitar impactos negativos en estos lugares y, así, resguardar el patrimonio natural de la gente.

En la actualidad, Bolivia cuenta con 65 KBAs identificadas que desempeñan un papel vital en la preservación de la biodiversidad. Sin embargo, actualizar una KBA e identificar nuevas requiere contar con la mejor evidencia científica actualizada sobre las especies y los ecosistemas amenazados o de distribución restringida, como también un conocimiento mínimo de las poblaciones reproductivas de las especies. Un desafío aún mayor para Bolivia que necesita fomentar e impulsar la investigación científica sobre su biodiversidad. “La biodiversidad como tal es la base fundamental de los servicios ecosistémicos o funciones ambientales. Son los beneficios o aportes que recibimos de la naturaleza, como la regulación del clima, la obtención de materia prima, la posibilidad de encontrar nuevos medicamentos, la evitación de nuevas enfermedades, entre otros, y que están directamente relacionados al bienestar humano. La biodiversidad también es un soporte fundamental para la seguridad alimentaria de la gente, ya que protege la capacidad productiva de los suelos, contribuye con la polinización de cultivos, resguarda las cabeceras de cuencas y contribuye con la  evitación de desastres naturales. Así, nos damos cuenta que nuestra subsistencia depende de la biodiversidad”, resalta Peñaranda. La conservación de la biodiversidad es, por lo tanto, esencial para garantizar un futuro sostenible.

En este Día de la Protección de la Naturaleza, se hace un llamado a la conciencia y la acción colectiva para preservar la riqueza natural que Bolivia posee y, así, garantizar un futuro próspero para las generaciones futuras. Bajo este cometido, las KBAs constituyen una parte fundamental de la estrategia para preservar la biodiversidad boliviana y la subsistencia de los bolivianos.

Foto: Diego Peñaranda en una expedición en busca del Huemul 2019 en la isla Riesco (Chile).

 

 

 

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